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La verdad es que no soy muy amiga de las dietas, creo que la gente las hace, lo pasa mal, se relaja, y vuelta a las dietas. Dietas del pollo, la piña, el sirope, la fresa, la manzana, de zumos, de proteínas, de carbohidratos… ¡Qué manía de castigar al cuerpo!

¿Por qué no aprender a comer? Así no  necesitas hacer dieta “nunca mais”. Cuando me independicé definitivamente tardé en aprender a comer bien, entre eso y dejar de fumar por mi embarazo (dos meses después) hizo que engordara 20 kilotes. Lo que hice después fue aprender a comer y seguir haciendo ejercicio (dentro del tiempo que tiene una madre para hacerlo). Este último embarazo…ocho kilos y medio, y no me he cortado nada de nada con el chocolate.

Más o menos son unas 2.200 calorías al día, cuando estás embarazada (con una actividad media). Son 200 calorías más que antes del embarazo y unas 300 más durante la lactancia, pero hay que aumentarlas siendo útiles. Por eso es bueno aprender un poco para que nos sirve cada cosa: proteínas, lípidos, hidratos, fibra, oligoelementos…esos palabros que suenan a enemigo.

El secreto durante el embarazo es un buen desayuno, en comida y cena incluye: proteínas (carne, pescado, huevo), hidratos de carbono (pasta, arroz, patata, pan), vegetales (verdura, ensaladas, puré…) y legumbres al menos dos veces a la semana. Haz entre cinco y seis comidas al día intentando evitar el fiambre (sobre todo con féculas). Según avances en el embarazo disminuye la cantidad y aumenta la frecuencia, así evitarás la temida acidez.

Recomiendo con mucho fervor el libro “Nueve meses bien alimentados” de la Dra. Josefina Ruiz Vega. Te hace entender la importancia de cada alimento en el desarrollo de tu lentejita. Tiene ejemplos de menús, recetas, te explica todo paso a paso. Es uno de los libros esenciales para el embarazo y lactancia.

Besitos

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