IMAG0920-550x252

Estaba yo mirando los bikinis del cajón y pensaba, a ver en cuál de ellos quepo este verano. Tengo para todos los gustos, dado que en los últimos cuatro veranos he estado: en forma, postparto con 15 kilos más, embarazada pero delgadica y este verano que estamos de lactancia, por lo menos creo que no tendré que comprar uno nuevo.

El caso es que estaba pensando que me he puesto fina a chocolate, por aquello de los celos de la mayor y el “to’pa mí” que llevo este año, y creo que, después de quedarme divina y que a marido le pasara desapercibido, he puesto tranquilamente kilo y medio o dos. Así que tengo que quitármelos en dos meses. Pero mi Rubia se me ha adelantado y ha decidido que allá donde vayamos las escaleras son lo más divertido del mundo.

Vamos que yo los ascensores ya ni los huelo, así que con croquetilla al hombro y Rubia a la cabeza, me he pasado el fin de semana subiendo y bajando los cinco pisos de la casa de mis padres, los de nuestra casa, que tampoco es mucho, pero son varias veces al día. A eso  le sumamos el volumen 8 del Cantajuegos y los “clásicos superbailables de estos” que retumban por casa y desde que Nora llega del cole tenemos que poner de banda sonora. “Mamá, baila conmigo” y mamá baila con ella y plancha al ritmo del “Croki croki”.

Ahora solo tengo que evitar el chocolate y mi implacable entrenadora personal se encargará del resto. Por cierto, creo que me voy a pasar a Parchís un tiempo, porque estoy de los del peto y la camiseta roja… hasta el mismísimo dedo meñique del pie.

Buena semanita a todas. Besitos

Anuncios