19.agosto.2013 SSLM

“La propiocepción es la capacidad de nuestro cuerpo de ubicar la posición de las articulaciones en todo momento”

Puedo saber en qué postura están mis crías con solo escuchar su respiración, la de la mayor en la habitación de al lado, la pequeña al mío. Conozco y reconozco a mi familia, me sé de memoria sus gestos, sé cuando están mal o bien y me hago culpable de cuando las cosas no van por donde tienen que ir.

Necesito RESPIRAR, así, en mayúsculas. Siento un poco de asfixia, necesito verde, frío, hogar, necesito encontrarme bien. Quiero saber qué va mal entre Nora y yo. Cuando estamos solas la cosa no va mal, ella es como es y punto, eso lo acepto y no quiero cambiarla, porque me gusta. Pero hay muchas personas con las que prefiere estar antes que conmigo, lo respeto pero no deja de preocuparme.

Me preocupa haberme precipitado y haberla hecho hermana mayor antes de tiempo, antes de haber estado ella preparada para soltar cuerda conmigo. Me preocupa haberla hecho una herida que no se le cure nunca. Me preocupa haber cambiado algo en ella por hacer las cosas como las hago. No sé. Siento que me agota.

Quiero y necesito hacer las paces conmigo, últimamente me siento culpable por todo, me echo en la mochila el estado de ánimo de todos y me siento insuficiente para Nora. Veo que sufre, pero llega un punto de saturación que no me deja ser con ella como debería. Todo son malos gestos, gritos, contestaciones, negativas… y a mí me puede. No sé si será la anemia o qué, pero me siento impotente. He perdido mi confianza en cómo hago las cosas con ella.

Necesito volver a conectarme conmigo, necesito ubicar mis pasos, mi respiración. Necesito, lamerme las heridas, recargar pilas, volver a confiar en mí. Volver a inundarme de amor, respirar el silencio, abrazarme a la naturaleza… ver.

Mañana comienzan nuestras vacaciones, a ver si consigo arreglar lo que he roto, necesito sentir diferente, liberarme de las sombras. “Vacaciones”.

Que tengáis una semana maravillosa. Besos 🙂

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