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El mes pasado fui a un cursito con Estrella Ortiz (gran cuentacuentos de Guadalajara) de eso, de contar cuentos. Casi todos los del curso éramos papás, abuelos o profes. Aunque iba muerta de cansancio, me lo pasé genial y me di cuenta de que estoy oxidadísima. Antes contaba cuentos de la nada y ahora me estaba costando un montón, pero ya estoy desempolvando la imaginación.

¿Y todo esto a que viene? Esto viene a que me vino fenomenal para los talleres que estamos haciendo algunos papás es la escuela de Nora. Contamos el cuento y hacemos talleres en torno a él. El primer día fue horrible, las mamás con vergüenza, no pudimos ensayar casi nada y salió… mal no, de culo. ¡Qué vergüenza ajena y propia!

Así que el otro día decidí que nuestro cuento era aburrido, pero porque no lo contaba la persona adecuada, una madre, la madre de otro…no. Así que me convertí en el Hada Madidindón. Yo, como hada, recorro el mundo volando y en uno de mis viajes conocí a un niño que me demostró que ser pequeño no te impide hacer grandes cosas. Y fue la leche. ¡Qué bien lo pasamos! Los niños fliparon en colores. Me preguntaban que cómo podía volar con esas alas tan pequeñas (las de mi hija) y yo les dije: ¿Tú crees que yo puedo volar siendo tan grande? Nooo, me hago pequeñita, imagina que me ve una abuela volando… ¡Se desmayaría! 🙂

El hada Madidindon sin alas
El hada Madidindon sin alas

Reconozco que se me fue un poco la pinza cuando traté de que cantaran conmigo “what does the fox say?” Las otras madres alucinaban viendo como saltaba con los niños, toda pintada, con alas y la Barota mágica de Nora. Pero me lo pasé tan bien. A ver si consigo llevar las canciones que quiero… y consigo que las otras madres las bailen… Y vuelvo a pasearme por la calle de esta guisa y esos maquillajes rarunos. Aunque no distan mucho de lo que un día llevaba yo 😉

postureo payasil
postureo payasil

Del curso me gustó mucho que Estrella nos recodara que lo más importante es hacer tuyo el cuento y enamorarte de él. Garbancito no tiene lobos, ni cerditos, ni princesas ni reinas, ni dragones… Pero encontré la manera de enamorarme, que les llegara y les llegó. Así que ahora estoy encantada con mi cuento y mi personaje. Y tengo unas ganas locas, casi tantas como las de Nora de que nos toque juntas, sobre todo desde que me convertí en el Hada Madidindon y sus compañeros alucinan con que su madre sea un hada 😉

Que… Qué mañana es viernes!!!! Que disfrutéis del fin de semana. Besitos 🙂

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