Parque Europa. London Tower
Parque Europa. London Tower

Tenía pensado publicar esto la semana pasada, los mismos días que hacíamos las salidas, pero decidí concentrar mis energías en disfrutar con la familia de estas vacaciones. 🙂 Torrejón de Ardoz nos pilla cerquita, así que pensamos en llevar a las nenas a pasar la mañana al Parque Europa, pero debo reconocer que yo no disfruto tanto en estos sitios como en el campo.

Según vimos en la previsión del tiempo… la cosa se veía fresca, incluso con lluvias. Así que llegamos a un parque joven (sin una puñetera sombra), donde no te dejan pisar el césped, demasiado abrigados, sin gorro para el sol y con pocos víveres. Así que con un sol de justicia, calorico y manga larga, nuestra estancia se redujo a una hora. Suficiente para las nenas.

parque europa

 

Vimos unos cuantos monumentos, paseamos, Vera comprobó el estado de la arena, las piedras, los adoquines, las aceras, el césped, las barandillas, las instalaciones en general… y con ese amibolismo característico de su edad llegamos a la zona de parque con columpios. Me gustó mucho que dividan por edades las áreas, así evitas a esos tiarrones de ocho años que casi siempre están a punto de desmembrar a alguna de tus retoñas al pasar. Y no pude evitar acordarme de Blanquiña cuando vi la ristra de columpios con arnés que había. Vera se lo pasó pipa columpiandose y Nora lo gozó en un castillo que no atentaba contra su integridad física y asombrosamente no parecía diseñado por Herodes, la verdad es que es de los mejores que hemos visto.

columpios Parque Europa_Fotor

 Dentro de ese castillo había sombra, pero para los sufridores padres no hay ni una, así que con el calorro decidí convencer a las pitufas de que ya era hora de merendar a la fresca sombra (de las pocas) de un ciprés. ¡Alabado sea el ciprés! Jesús del Gran Poder y Virgen del Pompillo, qué calor pasé.

IMG_3726_Fotor_Collage_Fotor

Recomiendo el parque, sí, en días nublados o preparando unas buenas mochilas con pamelas para madres, gorros de shérif para padres (seasé grandes de carayo), gorras para los nenes y protección 90. Sin olvidar muchos litros de agua y apetizers. Entiendo que sea un parque joven y que haya que sacarle partido económico a la inversión, pero nunca llegaré a entender que no dejen pisar el césped, vale que hay que mantenerlo…pero no tiene mucho sentido.

Total, que a pesar de que daban lluvias por el norte de Guadalajara, decidimos que al día siguiente nos íbamos al Hayedo de Tejera Negra sí o sí. Cuando vuelva el frío lo volveremos a intentar, a ver si conseguimos llegar hasta la Torre Eiffel.

Feliz vuelta de vacas 🙂 Besitos

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