papel

Lo de Motorita es pura obsesión. ¿Será posible que sonarse o limpiarse el buyate sea casi misión imposible en esta casa? Vera ha encontrado la reserva de papel higiénico de la casa y ha devorado velozmente (porque sabe que donde haya silencio aparece mamá al momento) varios royos de papel. ¡Qué será lo que tiene!

Es sonarle los mocos y saca la lengüilla a ver si hay suerte y un trozo de su manjar favorito queda atrapado para poder degustarlo, al menos ya no pone oposición a que le saque las verdeces de su diminuta nariz. El lado bueno siempre está ahí. Pero es que lo de ir a limpiarte y tener que desenrollar el 80% del royo para encontrar un trozo mínimamente decente es frustrante. Sé que tiene final, la pasión de Nora eran las cremas, se escondía detrás de la puerta con un tubo y chupaba con avidez hasta que la encontrábamos. Y ahora es hurtarse en las manos una cantidad ingente de crema para luego repartirla. Pero ya no se la come, es cuestión de tiempo.

Vera tenía escondida su propia reserva de papelillos, pero mamá (!qué mala es mamá a veces¡) la descubrió y se acabó lo que se daba. Cuando encuentra una factura, cleenex, sobre, royo de papel, tubo de éste, lo que sea que venga de un árbol, papélidos o derivados del papel, ella lo pilla y sale corriendo a algún recoveco donde quepa y sea difícil encontrarla para devorar cual cabra su trofeo. No desespero, sé que algún día superará su adicción… y encontrará otra. Sólo espero que la ingesta no sea tóxica. Paciencia, cada día es un papel menos. 🙂

Feliz viernes! Besitos. 🙂

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